lunes, abril 25, 2005

Reforma fiscal y eficiencia

Lilian Jaimes
Israel Hernández

Distintos estudios en materia fiscal han estado de acuerdo en que el sistema impositivo en México es ineficiente económicamente. A este respecto, durante la administración del presidente Vicente Fox se realizaron propuestas para cambiar los esquemas del sistema fiscal mexicano, con el propósito de facilitar e incrementar la recaudación. Sin embargo, la iniciativa fue rechazada sistemáticamente por el Congreso argumentando la preocupación por implementar una reforma que afectara significantemente el ingreso de las familias más pobres del país. Por este motivo, nos proponemos evaluar el proyecto de reforma fiscal desde una perspectiva de eficiencia económica. Para ello, analizaremos la propuesta formulada por la administración del presidente Vicente Fox concentrándonos en el incremento del IVA del 10% al 15% y su aplicación homogénea. Este análisis se basará en dos elementos importantes, el criterio de la eficiencia y una evaluación sobre la justicia distributiva de la reforma. El primero es importante para evaluar el adecuado uso de los recursos recaudados bajo los diferentes esquemas. En el segundo punto buscamos estimar el impacto general en el ingreso de los contribuyentes y en el presupuesto público. Evaluando las consecuencias que la reforma traería consigo para el ingreso de las familias. La reforma podrá ser considerada justa socialmente si no perjudica las familias de menores ingresos. Revisando los argumentos a favor y en contra, bajo estos dos criterios, buscamos encontrar si la realización de la reforma resulta en una mayor eficiencia que el esquema actual así como si beneficia a todos pese a los obstáculos políticos que implican un sistema legislativo dividido.

2 comentarios:

Adriana Crespo Tenorio dijo...

El tema me parece muy relevante para evaluar la veracidad o falsedad del argumento del Congreso para rechazar la reforma fiscal del presidente. Creo que esta podría ser la importancia de su propuesta de investigación. No sé si esto es lo que se proponen o si la "contribución a la literatura" de su propuesta sea otra. No queda claro por qué es importante esta evaluación.
También me parece que falta especificar cómo se evaluarán la eficiencia y la justicia distributiva, ya que hay muchas maneras de hacerlo. Hay vías cuantitativas, como BIE, Censos Económicos, Padrones de beneficiaros de la Secretaría de Economía, informes de SHCP. También hay vías cualitativas: analizando a detalle la reforma completa y los argumentos del Congreso y el Presidente a favor o en contra de ésta.
Cualquier camino que elijan necesitará también ser comparado y justificado con un marco teórico, mismo que no está definido en el abstract. Así, aunque el abstract presenta un tema interesante, no especifican ni los instrumentos ni el procedimiento para desarrollar su tema.

Jenny Guardado dijo...

Su propuesta de investigación suena muy interesante, puesto que analiza la reforma fiscal desde un punto de vista “eficiente”, que parece es lo que necesita actualmente el país. No obstante, dado que se concentrarán “en el incremento del IVA y su aplicación homogénea”, ello quiere decir que medirán el efecto de la reforma sobre la recaudación total. Sin embargo, a partir de este dato intentan evaluar “el adecuado uso” de éstos, y el “impacto general en el ingreso”, es decir, la eficiencia y la justicia distributiva. Sin embargo, considero que no está suficientemente claro cómo, a partir de la estimación de este aumento en la recaudación, se cumplen los objetivos, ya que el “adecuado uso” implica incluir datos de transferencias federales a municipios, estados, creación de bienes públicos, servicios sociales, micro-créditos, etc., asimismo, involucraría teorías sobre aspectos de eficiencia administrativa y burocrática. Por el otro lado, el “impacto general en el ingreso” se mide no sólo en cuánto aumenta o disminuye el ingreso de una familia con la reforma, sino que debiera incluirse la llamada “compensación” (a través de los programas sociales) que el presidente Fox promovía junto con su propuesta. Asimismo, en la evaluación del impacto se debe atender a qué tantos recursos se destinarían a la mejora de servicios públicos, en la calidad de educación, salud, infraestructura, etc.., efectos que evidentemente beneficiarían a toda la población. También, el “impacto general”, debiera incluir si existe un cambio en los hábitos de consumos de la gente, si distorsiona algunos precios, etc. Sólo así se pudiera saber si la reforma resulta en una mayor eficiencia y si beneficia a todos. Bueno, es todo, espero que les sirva, porque en verdad sigue siendo importante estudiar contrafactualmente qué hubiera pasado si la reforma se aprueba.