miércoles, febrero 08, 2006

Pro-TVM

El autor pretende en su artículo, “An Examination of the Median Voter Hypothesis”, establecer una redistribución de ingreso, por parte del gobierno, utilizando el teorema del votante mediano. El sistema bipartidista de EUA le permite realizar su análisis. Rice parte de la premisa de que los electores votaran por el partido político cuyas promesas les otorguen los mayores beneficios en su ingreso. Su hipótesis plantea que los electores con ingresos en y por debajo de la media, incluyendo al mediano, usarán su superioridad para elegir políticos dispuestos a gravar con impuestos a quienes posean un ingreso por arriba de la media, y distribuirlos entre los menos aventajados. Lo que disminuirá la brecha de ingreso entre quienes tienen menos ingresos y quienes tienen más. A través de una base de datos demuestra que la brecha de ingreso disminuye de la II guerra mundial a mediados de los años 60’, aunque después ésta no muestra un patrón definido.

No concuerdo con la visión del autor, de entrada porque está asumiendo que desde la persona con el ingreso mediano hasta el más pobre, tomando en cuenta como se distribuye la riqueza, van a votar por el mismo candidato. Su visión la toma en una sola dimensión, y aunque el TVM asume dicho presupuesto, no creo que su aplicación en este caso pueda aplicarse de forma tan sencillo. Lo anterior lo planteo porque me cuesta trabajo ver a las personas más pobres agrupadas en una masa unificada que votan por el mismo candidato. Aunque si se observa teóricamente suena coherente que el grupo más pobre, que suele ser el más numeroso, elija al partido demócrata que tiende, en palabras del autor, a reducir la brecha de ingreso.
Rice Tom W., "An examination of the Median Voter Hypothesis", The Western Political Quarterly, vol. 38, no. 2 (Jun 1985), pp. 221-223.

2 comentarios:

Valentín Pereda dijo...

El comentario de Everardo sobre el artículo de Tom Rice adopta una postura crítica interesante. Me parecen acertadas las consideraciones que realiza en lo referente al limitado alcance del teorema del votante mediano como herramienta para predecir el comportamiento de los electores en la práctica.
Al considerar únicamente una dimensión (en este caso el ingreso) como determinante del voto que será emitido el día de las elecciones, se corre el peligro de caer en conclusiones simplistas. Es claro que, aún cuando el tema ingreso desempeña un papel clave en las campañas electorales, existen muchas otras dimensiones que pueden influir en la decisión final del elector. Incluso podemos pensar que existen dimensiones que pueden generar resultados específicos cuando son consideradas por separado, pero que al interactuar producen outcomes diferentes y difíciles de predecir.
La teoría del votante mediano nos señala que los puntos tratados en una campaña electoral deberían ser muy pocos, las propuestas deberían ser claras y deberían reflejar los temas que interesan más al votante mediano. Asimismo, de acuerdo con esta teoría, las campañas deberían asemejarse de manera evidente. No obstante, en la práctica, la incertidumbre de los candidatos en cuanto a la preferencia del votante puede llevarlos frecuentemente a liderar campañas ambiguas e incluso contradictorias.
El artículo comentado por Everardo no nos permite entender por qué mucha gente pobre en Estados Unidos vota por el partido republicano, cuando de acuerdo con la teoría de Rice deberían votar por el partido demócrata, con el fin de reducir la brecha entre los ingresos.
Creo, no obstante, que Everardo no otorgó ningún crédito al autor. Si consideramos lo complicado que puede resultar el desarrollo de predicciones electorales, el teorema del votante mediano me parece una herramienta poderosa para entender por qué algunas personas votan de cierta manera. Sería casi imposible desarrollar una investigación que nos permitiera establecer con exactitud el comportamiento que adoptarán los votantes. Sin embargo, con las herramientas disponibles se pueden estudiar algunos aspectos puntuales que pueden llegar a ser muy útiles en el diseño de campañas o de políticas públicas.

Milena dijo...

Creo que existe una falla básica en el paper comentado por Everardo que es confundir la media (del ingreso) con el votante mediano. Es decir, que el autor presupone que el votante mediano tendrá un ingreso medio. Quizá sería conveniente analizar la distribución del ingreso paa ubicar al votante mediano y su posible voto, que será diferente si se ubica a la derecha o izquierda del ingreso medio.
Como dice Valentín, con esto se corre el riesgo de caer en conclusiones simplistas. Sin embargo, no pienso que el analizar una elección unidimensionalmente sea un error. Creo que es una herramienta muy útil tanto para planear campañas como para explicar resultados. Me remito aquí al ejemplo que dio Negretto el semestre pasado de la dimensión cambio/no cambio de las elecciones en 2000 y cómo las campañas (especialmente la del PAN) influenciaron el voto de la gente hacia esa dimensión de tal manera que desde esa perspectiva solo había dos opciones. Es cierto que la teoría no predice el comportamiento de absolutamente todos los votantes, pero creo que al tener en cuenta sus limitaciones y posibilidades se convierte en una teoría clave de la CP.