miércoles, febrero 08, 2006

Contra- TVM


El artículo “How an Ideologically Concentrated Minority Can Trump a Dispersed Majority: Nonmedian Voter Results for Plurality, Run-off and Sequential Elimination Elections”[1] aborda una cuestión importante, la validez de la aplicación del Teorema del Votante Mediano.
El análisis que desarrolla este trabajo se aplica a una elección con múltiples candidatos. En este caso el ganador de las elecciones se encuentra entre el votante mediano y la moda. Este modelo tiene mayor validez ya que añade supuestos, como la pluralidad, la división del electorado en facciones y la eliminación secuencial, que lo acercan al mundo real. Al proponer un electorado dividido también se establece que la solución en equilibrio no existe, por lo que es más consistente usar un modelo teórico de formación de facciones.
Finalmente, sugiere que existe una cohesión ideológica de cierta minoría en la moda poblacional que desproporciona su influencia en el resultado. Pues en un sistema electoral común, al escoger a un candidato se pueden producir resultados en contra del mediano y a favor de la ideología más extrema. Esto lo comprueban utilizando resultados ajustados de American for Democratic Action, en el periodo de 1965-1996 y American Conservative Union de 1971-1996, donde encuentran posiciones extremas hacia la derecha e izquierda respectivamente.
A pesar de ultimar que no contradice el Teorema del Votante Mediano, los autores contemplan un universo más amplio que el de Downs y Black. Es por esto que el contenido de este artículo comprende mayores aportes al percibir implicaciones mayores con sus supuestos. La intención no es refutar el Teorema del Votante Mediano pero sí puntualizar la importancia de los supuestos teóricos.

[1] Anthony J. MacGann, William Koetzle y Bernard Grofman, “How an Ideologically Concentrated Minority Can Trump a Dispersed Majority: Nonmedian Voter Results for Plurality, Run-off and Sequential Elimination Elections”, American Journal of Political Science, Vol. 46, No. 1 (Jan., 2002), 134-147.

4 comentarios:

paulina sanchez dijo...

A mi me parece muy importante señalar que el teorema del votante mediano tiene aplicación limitada por sus supuestos y que la realidad no siempre se adecua al modelo; sin embargo pienso que el artículo que escogiste es una ampliación de los sistemas de votación más que una crítica al teorema del votante mediano. Creo que a veces nos equivocamos al criticar los modelos a partir de lo rígidos que son supuestos y de la falta de adhesión que tienen con la realidad cuando los modelos son simplificaciones teóricas para explicar determinado fenómeno. Los supuestos son una forma de abreviar ciertas condiciones en el mundo para hacer más fácil el entendimiento. En el caso del teorema del votante mediano es incuestionable que sus dos condiciones son muy estrictas y difíciles de alcanzar, por eso pienso que un artículo que lo cuestione seriamente no debe de irse por “la salida fácil” de comprobar sus limitaciones. El artículo de Anthony J. MacGann, William Koetzle y Bernard Grofman no es una crítica al modelo ni nota una deficiencia en él, pero lo que sí hace es poner un ejemplo muy bueno para demostrar que la ideología sí es muy importante y que pensar en el votante mediano nos puede hacer olvidar eso. El artículo que elegiste es un buen ejemplo empírico de cómo la posición ideológica ensucia el modelo y arrastra los resultados a los extremos y no hacia la mediana.

José Luis Enríquez dijo...

Sin haber leído el paper, me atrevo a afirmar que no logra realmente cuestionar el teorema del votante mediano. Lo anterior porque no es un gran logro cambiar supuestos de un modelo para demostrar que éste es falso. Es como decir que aproximarse a un problema desde la perspectiva de elección racional es erróneo porque los individuos no actúan racionalemente. Las teorías como la que sostiene al votante mediano no pretenden explicar hasta el último detalle del mundo, sino una parte simplificada de éste.
Con respecto al comentario de Moni, es triste reconocer que no existe tal, pues lo que publicó es un mero resumen del artículo.

bernardo p dijo...

Pienso que el artículo es interesante pues pone de relieve la importancia de las condiciones en las que se desarrollan con los supuestos. Los autores hacen hincapié en que se debe de poner más atención a la distribución de los votanes, aunque admiten que su teoría no contradice al votante mediano. Además, La ley de Duverger puede ser aplicada para reducir el número de candidatos a sólo dos en donde las teorías espaciales, de Black y Downs pueden resultar muy útiles. Lo que los autores no dejan muy claro es la relación entre los votantes y los candidatos. Es ambiguo si las estrategias de los candidatos es adherirse al "ideological core" y los votantes deben sufragar con respecto a estas dos alternativas o simplemente los candidatos buscan maximizar, mediante la inducción restrospectiva la utilidad del mayor número de votantes. Pienso que si dejaran más claro esta causalidad, podrían elaborarse buenos corolarios sobre esta teoría.

Jocelyn López C. dijo...

No me gustó el artículo, me parece que los resultados a los que llegan los autores no son novedosos. Ya se sabía que cuando la distribución de las preferencias de los votantes está sesgada hacia alguna ideología específica (por ejemplo el sesgo ideológico que existe en México hacia la derecha), se espera que el votante mediano no esté posicionado en el “centro” ideológico común, sino en el centro ideológico de la población, o en esa área de la distribución; realmente nunca estuvieron en contra del Teorema del Votante Mediano, me parece que lo que escribieron fue más como complementación a lo que ya se había escrito sobre las teorías de Downs y Black por otros autores, las limitantes del TVM ya son conocidas. Sí es importante que se hable de la importancia de la ideología, pero esto ya se había dilucidado. Además nunca explicaron los supuestos básicos del TVM y no contemplaron el abstencionismo, a pesar de que quisieron hacer más “práctico” su modelo. En pocas palabras, no me pareció interesante.