martes, febrero 08, 2005

Legalización de drogas

El precedente de la legalización de las drogas suaves en países “desarrollados”
como Holanda en comparación con países “en vías de desarrollo”, en los que el
narcotráfico prepondera, ofrece un marco comparativo digno de estudio. La
inviabilidad de la legalización de las drogas en México se entiende por costos
políticos y económicos como: la oposición política que conduciría a mayor
inestabilidad y el costo económico de reinstituir salarios para combatir la
corrupción de las autoridades y el ejército involucrados, desde niveles altos
como Nahum Acosta Lugo hasta el nivel más básico de policías. Aunado al caso
mexicano, otro caso de particular interés es el colombiano, en el que el costo
social podría ser mayor dado el impacto que tendría sobre los campesinos que
dependen de la producción de drogas y la oposición de las FARC a tal propuesta.
Por tanto, sería interesante comparar los costos económicos y políticos de una
posible legalización de drogas en México y Colombia con base en la situación
holandesa para determinar si el beneficio económico por recaudación de
impuestos y control sobre drogas compensaría los costos políticos, económicos y
sociales de implementarla.
(Escribió: Arely Miranda)

5 comentarios:

Brisna dijo...

Más allá de un estudio comparativo con Holanda, considerar la legalización de drogas en países como México o Colombia, es por sí mismo bastante interesante. Una política así implica que a.) se podrá controlar la calidad del producto ofrecido; b.) se podrá obligar a los productores a informar sobre los daños que pueden causar el producto, c.) se reducirían los altos costos en que se incurre al combatir el narcotráfico; d.) el Estado podría incrementar sus ingresos a través de los múltiples impuestos que se le podrían cobrar a los productores de droga e.) al legalizar la droga habría efectos en la oferta y demanda; e)con los ingresos obtenidos podríamos financiar el combate de las mismas adicciones; f) brindaría una fuente alternativa de ingresos, más allá del petróleo (como Afganistán); g.)podríamos aprovechar las ventajas medicinales de las drogas. Sin embargo, habría que considerar serias desventajas a.)muchos de los narcotraficantes operan en la clandestinidad dando empleo a campesinos en pueblos a los que el Estado parece haber olvidado, al legalizarlo implica que esos pueblos volverán a quedar quizá desolado ya que se podrán hacer grandes laboratorios dónde se produciría la droga, agravando la crisis agraria y campesina; b.) aun si en un acuerdo con los narcotraficantes se estipulara que siguieran produciendo en aquellos pueblos, en los que son la única fuente de ingresos, existe toda un pirámide estructural en el narcotráfico más allá de la producción, como los vendedores (narcomenudeo), si bien podremos librar de que se utilice a los niños como portadores dadas las ventajas legales de estos, existen personas que quedarían desempleadas que se podrían dedicar a actividades alternativas como robar, secuestrar, etc. Agravando el problema de seguridad social, que desincentivaría la inversión y desarrollo de otras industrias C.) al legalizar un producto, damos pie al mercado negro de este, (vb. gr. alcohol vs. alcohol adulterado), por lo que el problema de salubridad social no estaría del todo resuelto. D.) si consideramos que las personas que se dedican a esto no tienen un alto nivel cultural, y su subsistencia es por medio de la violencia, quizá no subsistirían en una estructura de mercado competitiva, siendo desplazados por una serie de industrias y empresas que tengan ventajas comparativas en la producción y alteración genética, por lo que quizá sea toda la estructura del narcotráfico y no sólo el último eslabón, emigraría a actividades delictivas alternas. E.) además todo el costo de credibilidad en el que incurriría el gobierno y sectores de salubridad, tras tantos años de decir que consumir drogas es malo y después legalizarlo. Además de todo lo anterior, la comparación con un país como Holanda es invalida, porque es un país desarrollado, liberal, con alto ingreso per capita, que ha solucionado el problema del hambre. Situación que no existe ni en México y muchos menos en Colombia. También habría que considerar que la legalización de la droga implicaría la creación de expectativas de altas ganancias, causando la migración de productores de otras industrias a esta, o el que los mismos campesinos decidan producir droga en vez de maíz, disminuyendo considerablemente la tasa de ganancias media, agravando la crisis alimenticia (los campesinos pueden comer el maíz que no vendan pero no la droga) y la oferta de alimentos en el mercado mexicano.

Brisna dijo...
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Rodrigo Hernandez dijo...

Ya Brisna y Arely hicieron buenos comentarios, sin embargo hace falta señalar unos cuantos puntos más:
a)Efectivamente los empleos producidos por el narcotrafico desaparecerian, ya que las primeras empresas en entrar a un mercado de drogas legales serian las farmaceuticas, que son bastante grandes y tienen mas infraestructura para competir. Solución hacer que las drogas, estupefacientes, sean un monopolio del estado que podria mantener la estructura productiva actual.Aunque es discutible si queremos esto, solo es una opcion a mantener el status quo de los campesinos que producen las materias primas.
b)Al legalizar las drogas maximizamos el bienestar de todos, primero los junkies tendran drogas mas seguras, segundo la violencia desaparece, la corrupción producto del narcotrafico desaparece. Como ya sabemos la corrupción genera mas costos de los que generaria no tenerla, por lo tanto sumando y sustrayendo todos los costos y ganacias monetarias, probablemente mejoraria.
c) El verdadero problema para legalizar las drogas son dos: una opinion publica desinformada y el lobby de las armentistas que presionan al gobierno de EU, sobre todo para condicionar ciertos beneficios , como prestamos, a la cooperacion en la guerra contra las drogas.

Tania Hernández dijo...
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Diana Jiménez dijo...

A parte de lo ya comentado, me gustaría agregar dos puntos a la discusión:

1. No es posible hacer una verdadera comparación entre México y Colombia ya que (fuera de la creciente cifra de consumidores) nuestro país es un país "puente" para las drogas que se dirigen hacia los Estados Unidos. Por otro lado Colombia es un país primordialmente productor. Por lo anterior las consecuencias de la legalización no podrían ser las mismas. Más aún, bajo esta perspectiva una reforma legalizadora parece más probable en nuestro país dado el impacto que se puede tener directamente en el consumo. Sin embargo, el aspecto del "puente" imposibilitaría que la legalización terminara con el tránsito clandestino hacia las fronteras del norte.

2. El papel del Estado en una segunda etapa (suponiendo que ha entrado en vigor la legalización) va más allá de una necesaria reconfiguración del sistema de sanciones. Sería interesante estudiar a fondo las políticas educativas y culturales que el gobierno de países como Holanda han implementado para prevenir la expansión de las adicciones, ya que hay que recordar que cada adicto es una carga económica para la economía del país.