domingo, abril 23, 2006

La competencia en los medios de comunicación y el control de la corrupción

Paulina Sánchez Román & Bernardo Pérez Franco

La corrupción es un problema que aumenta la incertidumbre y el riesgo en los países, disminuye los ingresos gubernamentales, reduce la productividad, y eleva los costos para el gobierno y las empresas; el Banco Mundial estima que la corrupción puede reducir la tasa de crecimiento de un país entre 0.5 y 1 puntos porcentuales por año; y, según las investigaciones del FMI, la inversión en los países corruptos es casi un 5% menor que en los países relativamente exentos de corrupción.

En este trabajo, pretendemos analizar el papel que desempeñan los medios de comunicación masivos en la capacidad de controlar o disminuir la corrupción. La pregunta que respondemos es cómo afecta la competencia y la libertad de expresión o la prensa independiente al control de los niveles de corrupción y si alguna tiene mayor preponderancia. Nuestra teoría es que los medios de comunicación masivos van a enfrentar la competencia haciendo énfasis en las noticias sobre corrupción, para lo que van a aprovechar la libertad de expresión con la que cuenten y van a denunciar actos de corrupción más efectivamente. Por lo anterior, los servidores públicos de los países con mayor apertura y competencia se van a disuadir de cometer actos ilícitos, pues el riesgo de ser sorprendido aumenta va. La libertad de expresión es lo que permite a los medios masivos ofrecer al público información constante y variada sobre corrupción, en forma de noticias, de columnas periodísticas, comerciales, etc., sin temer represión. Así, los niveles de corrupción van a disminuir en los países en donde los servidores públicos enfrenten mayores costos al cometer actos deshonestos en sus funciones.

2 comentarios:

Luis Armando Becerril dijo...

El tema me parece original y muy interesante. Su hipótesis me parece original, aunque algo "ingenua". Los medios, sobretodo en manos privadas como en el caso de México, generalmente buscan aumentar sus ganancias y sus niveles de audiencia, por lo que transmitirán lo que el público quiere ver, que muchas veces no son actos de corrupción comunes, sino actos violentos o cosas por el estilo. Tal vez deberían mezclar la corrupción con los medios viendo a estos como empresas que buscan maximizar sus beneficios y que pueden o no contribuir a la lucha contra la corrupción.
Por otra parte, la evidencia empírica parece demostrar que en democracias avanzadas hay menos corrupción y mayor libertad de expresión. Se esperaría, por tanto, que en países que no son democracias avanzadas haya menos libertad de expresión y mayor corrupción, pero puede que ambas variables estén correlacionadas y no que una sea producto de otra.

JacarandaPerez dijo...

Primero: deben reconocer entre corrupción de altos mandos, medios y bajos. Su teoría puede ser aplicable a los casos de corrupción de altos funcionarios públicos; sin embargo esto es distinto cuando se realiza el análisis a un nivel de mando medio y bajo. Es difícil que los medios monitoreen la corrpción en estos casos y si recuerdan, la teoría que mencionan al principio se enfoca -creo yo- a la corrupción desde abajo, desde que le das la mordida al poli en lugar pagar la multa, por ejemplo. Segundo: Las dos variables que manejan están muy correlacionadas. Los países desarrollados o "ricos" son los registran menos corrupción y a su vez son los que más protegen la libertad de expresión. Piensen un poco en esto, y si deciden continuar por el mismo camino tengan mucho cuidado de atender a este problema.